Los has visto antes.
Pero no tan muertos.
Algunos personajes no desaparecen cuando mueren. Evolucionan.
Dejan atrás la forma que conocías y vuelven convertidos en algo más afilado, más icónico, más eterno: una Calaverita.
Porque ser una Calaverita significa seguir vivo de otra manera.
Aunque descansar, lo que se dice descansar… poco. Cada ficha funciona como retrato, lápida, cromo oscuro y cartel conmemorativo. La pieza manda.
Los muertos también corren. Y algunos no saben frenar.
En el universo Calaveritas, descansar nunca fue una opción. El Grand Prix Calaveritas reúne equipos imposibles, pilotos con actitud y vehículos preparados para hacer ruido.
Entra en redes y sigue el Grand Prix Calaveritas: equipos, pilotos, piques, velocidad y muertos con demasiada gasolina.