Un universo donde el desastre deja de esconderse y se convierte en identidad.
Nunca quise crear esta marca.
Todo empezó cuando las cosas se pusieron lo suficientemente mal como para tener que cambiar algo.
Bad Day nace de ahí. De transformar lo que pesa en algo que se pueda mirar de frente.
Cada personaje, cada historia, es una forma de soltarlo.
De reírse cuando todo se rompe.
Porque siempre hay un mal día.
Y este… es el suyo.
Cada personaje entra en escena con su póster y sus viñetas. No es una galería típica. Es una colección de peores decisiones con buena dirección de arte.
“Hay días en los que no pierdes el control. Te lo pasas bien con él.”
“Lo raro empieza cuando ya es demasiado tarde para volver atrás.”
“Cuando todo falla, todavía queda margen para hacerlo más bestia.”
“Protege la ciudad. La ciudad quizá debería preocuparse por eso.”



Bad Day no es solo un cómic. Es el momento exacto en el que todo se va al carajo.
Aquí los personajes no evolucionan. Se quedan atrapados en su peor día.
Vas a conocer a Buddy, y más te vale andar con cuidado. Un personaje único e irrepetible, cuya misión será detener y encerrar a todo aquel Badday que amenace la ciudad que él mismo ha jurado proteger.
Bad Day está pensado como una IP expandible. No pide solo lectura. Pide ropa, objeto, pantalla, juego y universo propio.
Camisetas, sudaderas y drops con carácter de culto y estética reconocible.
Mochilas, pines, fundas y piezas con identidad visual instantánea.
Collectibles y diseño de personaje con potencial de estantería y obsesión.
Un lenguaje gráfico que puede saltar a teaser, serie, short o pieza audiovisual.
Personajes, conflictos y tono con madera de universo interactivo.
Si quieres ver cómo respira Bad Day fuera de la página, aquí empieza el ruido.
Explora el proyecto y entra en el universo de Bad Day a través de sus canales oficiales.